Cómo llegar a Ceuta para el eclipse del 2 de agosto de 2027
Ferris, aeropuertos, trenes y carreteras para llegar a Ceuta el día del eclipse, y cómo evitar quedarte atrapado en la carretera durante la totalidad.
El problema logístico del 2 de agosto de 2027 no es ver el eclipse: es estar dentro de la franja a las 10:45:17. La totalidad dura minutos y no espera. Todo lo que sigue está pensado para que no te pille en un atasco.
La regla de la noche anterior
Duerme dentro de la franja la noche del 1 al 2 de agosto. Es la única forma de no depender del tráfico. En los eclipses de 2017 y 2024 en Estados Unidos se registraron atascos de varias horas en carreteras secundarias que normalmente están vacías, y hubo gente que vio la totalidad desde el arcén porque no llegó a tiempo. Aquí el efecto puede ser mayor, porque parte de la franja es costa con una sola vía de acceso.
Llegar a Ceuta
- Por mar: los ferris desde la Península son el acceso principal y se llenarán. Reserva plaza con mucha antelación, y con vehículo aún más; plantéate cruzar como pasajero y moverte a pie o en transporte público.
- Cuenta con colas y controles fronterizos más lentos de lo normal ese fin de semana.
- El aeropuerto de referencia en la Península es Málaga; desde allí hay que bajar al puerto de Algeciras o Tarifa.
- Reserva el ferry de vuelta también: el día 2 por la tarde todo el mundo saldrá a la vez.
Moverse el mismo día 2
- Ten elegido el sitio de observación con antelación y una alternativa a menos de veinte minutos por si el cielo se cubre justo ahí.
- Llega al punto de observación al menos dos horas antes del inicio de la totalidad.
- Cuenta con que la cobertura móvil se degrade: decenas de miles de personas en la misma zona saturan la red. Descarga mapas y horarios sin conexión.
- Lleva agua y sombra. Es agosto en el sur y la espera es a pleno sol.
- Llena el depósito el día antes. Las gasolineras de la franja se quedarán sin existencias.
- No pares en el arcén de una autovía para mirar. Es peligroso y es la escena que provoca los accidentes típicos de los días de eclipse.
La vuelta es peor que la ida